En esta jornada con motivo al Día Internacional de la Mujer, el Comité de Igualdad de Género de World Archery Americas se enorgullece en destacar a cuatro mujeres excepcionales cuyo servicio, liderazgo y dedicación continúan fortaleciendo nuestro deporte en toda la región.

A través de su labor como atletas, jueces, entrenadoras y dirigentes, encarnan el verdadero espíritu de “Let’s Give to Gain” (Demos para recibir). Su compromiso nos recuerda que cuando las mujeres dedican su tiempo, experiencia y pasión al deporte, toda la comunidad del tiro con arco sale ganando en excelencia, integridad y oportunidades.

Hoy rendimos homenaje a: Vanessa Chacón

Uno de los momentos más icónicos en la historia de los Juegos Olímpicos fue la inauguración de los Juegos de Barcelona 92. 

Cuando el arquero paralímpico Antonio Rebello disparó una flecha en llamas para inaugurar los Juegos, encendió más que el pebetero olímpico; sin saberlo, él dejó una chispa en la venezolana Vanessa Chacón por saber más sobre el tiro con arco.

Esta chispa no se extinguió y cuatro años después se avivó cuando Chacón vió competir al arquero estadounidense Richard Andrew (Butch) Johnson en Atlanta 96.

Inspirada por la precisión y la gracia del deporte, la venezolana decidió comenzar a entrenar en 1998. 

Durante los siguientes 16 años, Chacón consiguió varias medallas para su país en distintas competencias continentales como en los campeonatos suramericanos y panamericanos, además de Juegos regionales como los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Bolivarianos y Suramericanos.

Pero en 2014, su carrera deportiva se vio interrumpida bruscamente, no por una competición, sino por un accidente fuera del campo de tiro. 

Mientras esperaba el autobús de la universidad, un empujón de un desconocido le provocó un desgarre grave en los músculos del hombro. 

Sin acceso a una terapia accesible y en medio de lo que ella considera un periodo de vacío de liderazgo en la federación venezolana de tiro con arco, Chacón se vio obligada a retirarse. 

Sin embargo, su amor por este deporte nunca decayó.

“Amo esta disciplina y quería devolver lo que recibí” comentó Chacón. “No quería quedarme con el conocimiento que obtuve por 16 años.”

Así que pasó de ser deportista a entrenadora, un papel que le plantearía nuevos retos, sobre todo por ser mujer en un ámbito en el que los hombres siguen dominando las filas de los entrenadores.

La barrera invisible

La trayectoria de Chacón como entrenadora comenzó de forma natural. 

Después de estar un año sin entrenar por su lesión, empezó a ir al campo a ayudar en lo que fuera necesario.

Así, poco a poco comenzó a orientar a principiantes utilizando las habilidades que había perfeccionado como deportista. 

Durante la pandemia, cursó estudios formales y terminó un diplomado de tres niveles en entrenamiento deportivo de alto rendimiento acreditado por el Ministerio del Deporte de Venezuela y la Universidad del Sur. 

También acreditó un curso de entrenadores mujeres pagado por el Comité Olímpico Internacional en El Salvador, y el curso en línea de la World Archery enfocado a mujeres en el deporte.

A pesar de sus cualificaciones y experiencia, el reconocimiento no le ha resultado fácil.

“La mayoría de los entrenadores de mi país, en su mayoría hombres, no me reconocen como su igual”, comentó Chacón. 

La venezolana señala que los prejuicios no siempre son evidentes, sino que a menudo se manifiestan de forma sutil.

“A veces dicen que no tengo experiencia”, afirmó Chacón con una mezcla de frustración.

“Pero yo les digo: llevo 28 años en este deporte. Tú llevas aquí el mismo tiempo, pero no has hecho ni un solo atleta de élite. Los medallistas de oro de tu estado no los has entrenado tú”.

Avanzar con hechos, no con palabras

Chacón cree que el cambio de paradigmas no surge de las discusiones, sino de los resultados. 

Las actitudes pueden cambiar con hechos, no con palabras”, afirmó. 

Y lo ha demostrado con su trabajo constante.

Desde 2023, ha llevado a la selección nacional de Venezuela a importantes competencias internacionales, entre ellas los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador, los Juegos Panamericanos de Santiago y los Juegos Bolivarianos de Lima el año pasado. 

También ha acompañado al equipo juvenil a prestigiosos torneos como son los Juegos Panamericanos Juveniles de Asunción 2025.

“Ha sido un arduo trabajo desde que comenzamos a trabajar con la selección nacional”, comentó.

“La mayoría de los atletas de la preselección nacional son ex compañeros de equipo cuando fui atleta y es difícil hacer esa transición; pero con mucho trabajo y esfuerzo se van logrando las metas en especial con los más jóvenes que vienen con hambre de ganar y ser los mejores”. 

Su enfoque de entrenamiento está profundamente arraigado en la observación y la empatía, cualidades que ella atribuye a su perspectiva como mujer. 

“Considero que aporto algo diferente”, explica. “Soy muy observadora y he aprendido a conectar con atletas de todas las edades. Eso es algo que aporto y que me diferencia”.

Chacón es una firme defensora de la igualdad de género en el ámbito del entrenamiento. “Cualquier persona, sin importar el género, que ame nuestra disciplina, y el deporte en general, debe seguir trabajando para enseñarles a las futuras generaciones lo emocionante y hermoso de nuestro deporte”, afirma. 

La venezolana comentó que en su país, las actitudes culturales siguen favoreciendo a las figuras de autoridad masculinas en el deporte, incluso entre sus colegas mujeres, señala que el machismo persiste en algunos círculos.

Aun así, mantiene la esperanza. “He logrado que uno de los [colegas] que me atacaba diciendo que no sabía nada, cambiara. Se lo demostré con hechos.”

 

La historia de Chacón no es solo un relato de triunfo personal, sino un testimonio de la fortaleza de las mujeres en el deporte.

Su trayectoria refleja una lucha más amplia en todo nuestro continente y más allá: la lucha para que las mujeres sean vistas no solo como participantes, sino como líderes.